Miedo y dudas

¿Te agobia el temor a equivocarte?

Miedo y dudas

¿Qué elegirás?

Si te fijas en los niños pequeños, no sienten temor a equivocarse.

Los bebés, se caen, se levantan y vuelven a empezar. Ellos no saben de temores, ni de errores, sólo es un aprendizaje.

Hemos adquirido los conceptos de error o equivocación porque la sociedad los penaliza, como si tuviéramos que ser perfectos desde el primer instante.

“Hemos venido a este mundo a aprender

Si Edison hubiera desistido no tendríamos la maravillosa bombilla que salió de su perseverancia. El decía que no eran errores ni fracasos, tan solo eran opciones diferentes para conseguir aquello que quería.

Penalizar el error, o el fracaso que son dos palabras diferentes nos lleva al temor, al miedo.

¿Cómo superarlo?

Temor a aceptar

Aceptación o temor

 

 

 

 

 

 

 

 

1. Aceptación

Acepta que sientes este temor. Nota el sentimiento en tu cuerpo y dile: ¡gracias ya te puedes ir!

La aceptación ayuda a asimilar mejor ese sentimiento y nos evita el culpabilizarnos por ello. Si notas ese temor y lo asimilas como normal, significa que puedes dejarlo marchar sin que te bloquees.

Acepta que no todo lo que haces debe ser perfecto. El reto está en hacer las cosas, de este modo una vez hecho ya sabes el resultado. Si no está bien puedes mejorarlo. También puedes pedir a ayuda personas que te puedan enseñar o explicar  cómo verlo o hacerlo de otro modo. Puedes apoyarte en profesionales que ya tengan experiencia o sean especialistas.

Cambio a nuevo

Lo de siempre o cambias por algo nuevo.

2. Cambio

Significa que has de cambiar la forma en que entiendes lo que crees que es equivocarse.

El diccionario de La Real Academia Española dice: Tomar desacertadamente algo por cierto o adecuado. “Al escribir la dirección, he equivocado el número del portal”.

Te puedes equivocar de camino si no conoces la ruta. Retrocedes y vuelves al cruce donde tomaste una calle por otra, sencillo. O como en el ejemplo de la RAE se equivoca de número, sólo tienes que rectificarlo.

Recuerda como lo hacen los niños, van probando, tanteando. Se caen y vuelven a probar una y otra vez. No dejan de hacerlo hasta que lo consiguen. ¿Cómo crees que hemos aprendido a andar?

Si no lo pruebas una primera vez ¿cómo sabrás si lo haces bien o no? Aprendemos fallando. Puedes valorar y cambiar el enfoque o los parámetros para la próxima vez.

Piedras tu tejado

No te tires piedras a tu propio tejado

 

 

 

 

 

 

3. Autoestima

Tú crees que si te equivocas es: porque no lo sabes hacer, o porque eres tonta, no eres capaz….Podría seguir con un montón de frases que van bajando tu autoestima.

Mucho mejor es pensar que nos equivocamos cien veces cada día en un montón de cosas y no necesitamos “tirarnos piedras al tejado” por ello, ni hundir nuestra autoestima. Simplemente solemos volver a hacerlo. “Rectificar es de sabios” seguro que lo has oído mil veces. No te infravalores. Tú eres capaz de aprender y de mejorar constantemente.

La sabiduría

El Maestro Yoda o la sabiduría.

Recuerdas la frase: “La práctica hace al maestro”, pues aplícatelo.

Si quieres te puedo ayudar a superar tus inquietudes, aprender a aceptar los temores, las decepciones y superarlos  haciendo algunos cambios que te equilibrarán y  aumentarás también tu autoestima. Ten confianza y ponte en marcha.

Espero que te haya servido. Deja un comentario si te interesa este tema o algún otro.  Gracias.

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